DECLARACION DE FÉ
LA BIBLIA
Bajo el nombre de "Santas Escrituras" o la Palabra de Dios escrita, se encuentran todos los libros
del Antiguo y Nuevo Testamento.
Todos estos fueron dados por inspiración de Dios para que sean
la regla de fe y de conducta. Es inerrante en su versión original, infalible.
2 Pedro 1:20, 21; 2 Timoteo 3:15-17; Mateo 5:18.
DIOS
No hay sino un solo Dios, el único viviente y verdadero. Él es la única fuente de todo ser,
de quien, por quien y para quien son todas las cosas.
En la unidad de la Divinidad hay tres personas
de una sustancia,
poder y eternidad; Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.
Juan 5:26; Romanos 11:36; Lucas 3:21,22; 2 Corintios 13;14; 1 Juan 5:7.
LA CREACION
Agradó a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, para la manifestación de la gloria de su poder,
sabiduría y bondad
eternas, crear o hacer de la nada,
en el principio, el mundo
y todas las cosas que en él están, ya sean visibles o invisibles.
Hebreos 1:2; Juan 1:1-3; Génesis 1 y 2.
LA CAIDA DEL HOMBRE
Adán y Eva seducidos por Satanás, desobedecieron a Dios. Por este pecado cayeron
de su rectitud original y perdieron la comunión con Dios
, y por tanto quedaron muertos
en el pecado, y totalmente corrompidos.
Siendo ellos el tronco de la raza humana,
la culpa de este pecado les fue
imputada al resto de la humanidad, así como la misma muerte
en el pecado y la naturaleza corrompida se transmitieron.
Génesis 3; Romanos 3:10-18; 23; Efesios 2:1-3; 12; Romanos 5:6-8.
CRISTO Y SU OBRA
El Hijo de Dios, la segunda persona de la Trinidad, siendo verdadero y eterno Dios,
habiendo llegado la plenitud del tiempo, tomo sobre
si la naturaleza humana con todas sus propiedades
esenciales y con sus debilidades comunes, mas sin pecado. Fue concebido
por el poder
del Espíritu Santo en el vientre de la virgen María, de la sustancia de ella. Así que, dos naturalezas
completas,
perfectas y distintas, la divina y humana, se unieron inseparablemente en una persona.
Murió en una cruz, resucitó y ascendió vivo a los cielos.
1 Juan 5:20; Hebreos 2:14-18; Hebreos 4:15; Lucas 1:26-38; Colosenses 2:9;
Romanos 9:5; 1 Timoteo 3:16; 1 Pedro 3:18; Hechos 1:9.
SALVACION
La salvación es un don de Dios dado a los hombres por gracia y recibido solo por arrepentimiento
y fe en la obra de Jesús en la cruz.
No hay manera de merecer o ganar esta salvación.
El intentar obtener por méritos propios esto es solo un reflejo de un orgullo ciego.
Efesios 2:4-9; Tito 3:3-7; Lucas 18:9-14; Romanos 9:30-32
EL ESPIRITU SANTO Y SU OBRA
La tercera persona de la Trinidad es quien convence de pecado, de justicia y juicio.
El es el agente sobrenatural en la regeneración y quién da poder para ser testigos efectivos de Jesús.
El es la fuerza diaria de la Iglesia aquí en la tierra.
Juan 16:8-11; Romanos 8:5-16; Tito 3:5; Efesios 5:18; Hechos 1:8; Hechos 9:31
LA IGLESIA
La Iglesia no se trata de un lugar físico o edificio, sino del conjunto de verdaderos hijos de Dios
que han nacido de nuevo.
La Iglesia es el cuerpo de Cristo, y la cabeza
de ese cuerpo es Cristo mismo, no un hombre.
Juan 1:12,13; Juan 8:31; Juan 3:3; Efesios 1:22,23; Efesios 5:23; Colosenses 1:18.
El Bautismo en Agua por inmersión en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
y la Cena del Señor fueron instituidos por el Señor mismo.
Mt. 28:19; Mr. 16:16; Hch. 2:38; Lucas 14:14-20
EL DINERO Y LA IGLESIA
Es una consecuencia normal e ineludible que el cristiano que ama la obra de Dios
y a sus hermanos,
dé voluntariamente, según su propio corazón, de su dinero.
Es desagradable delante de Dios que alguien utilice esto para su propio enriquecimiento o mal uso.
El dinero que la Iglesia reúne es para los gastos generales, el sustento de los pastores que estén trabajando
de tiempo completo en la obra de Dios y para la ayuda de personas o familias con necesidad.
2 Corintios 9:7; 1 Pedro 5:2; Tito 1: 7; 2 Corintios 11:13-15; 1 Corintios 9:11, 14; Hechos 4:34, 35
TIEMPOS FINALES
La Biblia habla claramente que el último gobierno humano sobre la tierra estará compuesto por la alianza
de muchos países y tendrá un solo gobernante, llamado por la Palabra, "el anticristo".
Pero las escrituras anuncian que este gobierno mundial será interrumpido por la
segunda venida de Jesús, quién volverá por su pueblo y lo llevará a la "cena de las bodas del Cordero".
Mas lo que depara a todo aquel que rechazó su oportunidad de acercarse a Dios
por medio de Jesucristo, es el juicio final, donde serán condenados al infierno eterno.
Daniel 7:19-27; Daniel 2:40-45; Apocalipsis 13; Apocalipsis 17:7-13;
2 Tesalonicenses 2:3-9; Mateo 24:29-31; Apocalipsis 19:6-8; Apocalipsis 20:11-15